Este fue el primero, me lo hizo mi tocaya!!!!... Danielita que lindo te quedóooo!
Éste me lo ha hecho mi mejor amigo, hermanazo Luis!! Espectacular también no?


Nadie puede vivir sin alguien que nos quiera, una persona en la que podamos confiar de vez en cuando, que se preocupe por ti y te de la bienvenida.
Podemos encontrar muchas personas pero sólo algunas entran en lo íntimo de nuestro corazón y se convierten en nuestros próximos.
Esas personas son como unos ángeles, una bendición, claro sin son personas de corazón, y con las cuales siempre te sientes seguro.
Sin estas personas nuestra vida seria amarga e insoportable.
Pero con ellas seriamos capaz de soportar y experimentar de todo en nuestras vidas ya que son nuestros amigos, aunque ellos no puedan más que darte aliento y tenderte una mano, pero esto es suficiente para salir adelante, y saber que ellos harían cualquier cosa que este a su alcance por ti. Ellos llegan a ser tan indispensables como el pan y el vino.
En las dificultades de la vida, un amigo es el consuelo y la ayuda más grande que Dios te puede brindar. Con la ayuda de ellos seriamos capaces de afrontar cualquier reto que se nos presente en la vida, y son capaces de hacernos sentir que estamos en la cima del cielo.
Apago la luz, me introduzco en mi cama, me arropo y me sumerjo en mis pensamientos.
La luna se cuela por los agujeros de la ventana de mi cuarto, y cae a los pies de mi lecho como una piedra pesada. Me asusto y tiemblo.
Siento correr por mi cabeza un caballo desbocado; alegrías y tristezas se entremezclan, se unen, se vuelven uno solo; y aparecen oscuras memorias que se ocultan tras sublimes pensamientos. Y me susto. Lloro y tiemblo.
Y siento cruzar por mi cabeza una mano que acaricia mi cabello intentando calmar mi agitado cuerpo. Una mano que me indica que todo estará bien y que no hay nada que temer. Y luego baja a mi espalda, se mete por mi costado para abrazarme. Y siento tu cuerpo tras de mí, siento latir tu corazón como tambores: me aturde, me ensordece.
Intento voltear para ver tu rostro, tu sonrisa que apenas se asoma como un niño asustado, y no logro encontrarlo; no me dejas, no quieres. Y siento tu brazo que me abraza con fuerza, y siento tu mano que acaricia mi cuerpo. Y ya no lloro, no tiemblo.
El caballo desbocado vuelve a su establo. Como un huracan que, luego que cesa, le da paso a la calma, pero a una calma que despierta entre los escombros, así mi mente queda.
Y vuelvo, a sentir tu mano que acaricia mi cuerpo intentando llenarme de paz. Y lo logras.
Un corazón que vibra con tanta fuerza que consigue devolverme a la vida; un cuerpo que quiere unirse con el mío para volverse uno solo….Y lo logras.
Intento voltear, de nuevo, para ver tu rostro sonriente y esta vez si lo consigo. Pero no estás, la oscuridad te ha tragado, te ha llevado con ella, te he devorado como solo ella sabe hacerlo…
Estiro las piernas, son las 8 am. Me dispongo a comenzar mi día.
No pude verte, pero sé que estuviste ahí.
